marzo 25, 2010

Los nuevos desafíos del MINEDUC para la Educación Media en Chile

El siguiente artículo da cuenta de un estudio realizado para el MINEDUC por la UDP sobre la Educación Media en Chile del cual participe. Fue publicado el 20 de Febrero del 2010 por el diario El Mercurio, los links del artículo en original:




Estudio sugiere aumentar recursos y aplicar prueba en último año de Educación Media
por Alejandra Muñoz


"Un estudio de la Universidad Diego Portales – realizado a petición del MINEDUC – propone ajustar contenidos desde 7° básico y aplicar prueba en último año de la Media para medir calidad. El documento también recomienda ampliar la subvención preferencial y cambiar el mecanismo que mide la deserción escolar. Sobre profesores, se sugiere mejorar las condiciones laborales y la imagen de la docencia en la población. Reproducimos la información publicada hoy en El Mercurio".
Aplicar una prueba al final de la enseñanza media para medir su calidad, extender la subvención escolar preferencial a este nivel, formar profesores especialistas para los actuales 7° y 8° básicos y mejorar los programas para enfrentar la deserción escolar son algunas de las recomendaciones para mejorar la enseñanza secundaria, consideradas en el estudio Lineamientos estratégicos para la discusión de una política de mediano plazo para la educación media, elaborado por la Universidad Diego Portales a petición del Ministerio de Educación.

La investigación -realizada por los académicos Horacio Walker, Viola Espínola y Juan Pablo Claro, de la Facultad de Educación de la UDP- consideró un acabado diagnóstico de la situación actual, las normas consideradas en la Ley General de Educación y la opinión de 36 expertos nacionales y extranjeros antes de sugerir cambios a la secundaria. “Había una preocupación por el estancamiento de resultados y por el aumento de la deserción, que es muy tenue. También tenemos la Ley General de Educación, donde los ciclos cambian. Tenemos 7° y 8° básicos incorporados a Educación Media, y eso significa que hay que reorganizar todos los contenidos en función de esta nueva organización”, expuso la ministra de Educación, Mónica Jiménez, para explicar el origen de la investigación.





Las propuestas
El documento plantea que la política de Educación Media a mediano plazo debe tener tres prioridades: lograr que se cumpla universalmente la norma que establece los 12 años de escolaridad, asegurar la relevancia de los aprendizajes para todos los estudiantes, y abordar los mecanismos e instrumentos que permitirán poner en práctica la política y transferirla hacia las comunas y las escuelas.

En el ámbito de los aprendizajes, la investigación de la UDP propone ajustes al nivel del currículo, a las evaluaciones, y a la formación docente. En el caso de las mediciones nacionales, se recomienda mantener el Simce de 8° básico y transformar el de 2° medio en una evaluación del final del ciclo medio inferior, antes de la especialización de los últimos dos años. Además, se plantea que “dado que la última prueba nacional obligatoria a la que someten los estudiantes de la enseñanza media en nuestro país es la prueba Simce, que se aplica en 2° medio, queda por evaluar la calidad de los aprendizajes de los últimos dos años de este nivel educativo… Para determinar la calidad de la educación secundaria entregada hasta el egreso de sus estudiantes, sería recomendable aplicar una prueba al final del ciclo”.

Con el fin de que los establecimientos pasen todas las materias y no sólo las que se miden en el Simce, se propone “evaluar aleatoriamente algunos subsectores curriculares adicionales a Lenguaje y Matemática, como Ciencias Sociales, Física, Química, Educación Tecnológica y TICs, de modo de mantener la atención de los establecimientos permanentemente sobre todo el currículo”.

La investigación también recomienda ajustar el currículo de 5° y 6° básicos para articularlo mejor con los dos primeros cursos de la secundaria -los actuales 7° y 8° básicos-, así como ofrecer más movilidad y opciones de aprendizaje, dentro y fuera de los establecimientos, en los últimos dos años de la Media.

Financiamiento
Sobre el financiamiento, la investigación explica que no hay ningún estudio que muestre cuál es el costo efectivo de una enseñanza media de calidad. “Por lo pronto, sería recomendable considerar la extensión de la subvención escolar preferencial a la enseñanza media y contemplar valores que resulten suficientes para las reformas que se necesitan en materia de programas de inclusión”, afirman los investigadores. También se propone establecer un sistema de rendición de cuentas para la Educación Media, que considere indicadores como las tasas de acceso a los distintos niveles de educación superior de los egresados y sus tasas de empleabilidad. A lo anterior, se debería sumar un fuerte apoyo técnico a los establecimientos de parte del Ministerio de Educación.

Deserción
Según los datos considerados en la investigación, en 2007 el 7,3% de los estudiantes de enseñanza media dejó el sistema escolar. Sin embargo, esta cifra podría ser más alta, si se consideran los resultados por cada cohorte de estudiantes. Por esta razón, el estudio sostiene que la deserción debe ser uno de los focos de la política educativa en el mediano plazo. En cuanto a las recomendaciones para enfrentar esta situación, se sugieren cambios a nivel nacional, local y al interior de los establecimientos educacionales.

A nivel nacional, los investigadores plantean la necesidad de integrar los programas remediales -como la educación de adultos- a la orgánica del Ministerio de Educación y darle prioridad a nivel presupuestario. Este tema se ha estado trabajando al interior del ministerio, ya que, a partir de 2010, la educación de adultos pasará a ser una de las líneas de trabajo permanentes de la División de Educación General.

También se plantea la necesidad de establecer mecanismos de rendición de cuentas sobre los sostenedores que consideren los 12 años de escolaridad de sus estudiantes y crear programas específicos para que los jóvenes completen sus estudios, ya que los actuales están diseñados para personas entre 25 y 65 años.
Niveles locales

A nivel comunal, se sugiere que los municipios realicen diagnósticos propios sobre deserción, que les permitan tener un panorama más claro sobre por qué pierden alumnos y hacia dónde van, y establezcan un sistema de alerta temprana para detectar estudiantes que podrían dejar la escuela. “Se sabe que la deserción es un proceso en el cual los potenciales desertores se van desvinculando gradualmente de la escuela, lo que da tiempo para identificarlos en forma temprana, incluso, desde que están en educación básica”, sostienen los investigadores de la UDP. A lo anterior se suma la necesidad de crear redes de apoyo y establecer un sistema de seguimiento de los desertores.

El estudio plantea la necesidad de entregar apoyo académico individualizado a los posibles desertores, prestar atención especial a las transiciones -el paso de la educación básica a la media y hacia el mundo laboral-, y la de establecer un sistema de monitoreo permanente de los estudiantes en riesgo. Fundamental, además, a juicio de los investigadores, es involucrar a las familias de los alumnos para que participen en los procesos educativos.

Cambio en ciclos educativos requerirá de profesores especializados para 7° y 8°
A nivel de docentes, el estudio propone seis líneas de trabajo. Una de las principales apunta a desarrollar programas de actualización y reconversión para los docentes de enseñanza básica que no tienen especialidad en un área del currículum y que están haciendo clases en 7° y 8° básicos, cursos que pasan a formar parte de la enseñanza media con la Ley General de Educación. Según el diagnóstico realizado por los investigadores, cerca de 50 mil docentes están en estas condiciones.

Adicionalmente, se considera fundamental establecer un sistema de desarrollo profesional docente y la creación de cursos de formación pedagógica atractivos para quienes están haciendo clases y no son profesores, sobre todo en el sector técnico profesional.

Con el fin de atraer y retener a los jóvenes más competentes en la profesión docente, el estudio recomienda “establecer incentivos monetarios como becas para los programas de pedagogía, ofrecer bases salariales atractivas para su ejercicio, mejorar las condiciones de empleo y capitalizar el exceso de oferta de profesores, de modo de hacer de la profesión docente un mercado laboral más competitivo”. A lo anterior se suma la necesidad de realizar campañas de marketing social para mejorar la percepción de los docentes en la población.

La investigación propone también capacitar fuertemente a los profesores en el uso de las tecnologías de la información y establecer un sistema de certificación de las competencias docentes. En este sentido, consideran que la evaluación diagnóstica que se aplica a los egresados de pedagogía en el marco del programa Inicia “va en la dirección correcta, pero mientras no sea una evaluación vinculante, el alcance de los resultados será limitado”, sostiene el estudio de la UDP.

1 comentarios:

profesor pedro dijo...

Juan Pablo
La deserción escolar y que tienen que decir los propios afectados es mi tema de tesis doctoral en Educación.
Las noticias que Tú como miembro de un equipo de invest. de la UDP, son de excelencia.
Te pido un favor¿ Qué me recomiendas leer, hacer, buscar...para construir un buen marco teórico?
Gracias gutmar3000@gmail.com